Saccharum Officinarum
Era una plácida tarde de reunión con los amigos, el sol dejaba ver sus colores en el atardecer mientras disfrutábamos de combinados de ron o solo, como en cualquier tertulia surgió una pregunta como si se tratara de una partida de trivial:
¿De dónde surgió la caña de azúcar para hacer aquellos rones y endulzarnos la vida en diversos postres?
Las miradas se entrecruzaron, creedores de saber la respuesta de forma intuitiva, sin embargo mi amiga Karla sabedora de grandes historias apostilló:
Dejadme que os cuente LA CAÑA DE AZÚCAR, UNA PEQUEÑA HISTORIA:
Orígenes
Todo comenzó según estudios 4.500 años A.C. como un tipo de césped en la isla de Nueva Guinea y, desde allí, se expandió a través de los antiguos navegantes a Borneo, Sumatra e India, de donde se extendió a China.
En esa época, se extraían los jugos de la caña por medio del machaque y la solidificación de las sacarosas para así convertirla en azúcar, conocida como «la sal de la India».
Pasados unos miles de años, en 642 A.C., los persas invaden la India y adoptan el cultivo de la caña de azúcar. Los soldados del Rey Persa Darío la nombrarían como “la caña que da miel sin necesidad de abejas “
En este momento, existen divergencias en si fue Alejandro Magno el que llevó la caña de azúcar a Persia, Arabia y Egipto.
Los árabes la llevaron a otros territorios conquistados al norte de África, para pasar, casi inmediatamente, a la zona sur de España y, un poco más tarde, o la vez, a Sicilia.
América
En 1493, en su segundo viaje, Cristóbal Colón introduce la caña de azúcar en el nuevo mundo, dando comienzo su cultivo, expandiéndose por el territorio caribeño colonizado tanto por portugueses, como holandeses, franceses e ingleses.
La transformación de la caña de azúcar en azúcar se convirtió en la economía principal, que se exportaba a Europa como un valioso bien. Por desgracia, también dio paso a la esclavitud.

El ron
Sería en Barbados, según datos de 1650, donde se habla de una bebida “kill-devil” o “rumbillion” (significado: gran tumulto) elaborada dejando fermentar el espeso líquido marrón (melaza) que quedaba una vez extraído el azúcar y destilándolo para producir una estimulante bebida alcohólica. Así es como surgió el primer ron destilado a partir de la caña de azúcar. Con el tiempo, aquella bebida pasaría a tener nombre propio: RUM, RON, RHUM, dependiendo del origen de la persona que lo pronunciara.
Una bebida que se hizo famosa en las zonas caribeñas y sus islas, también exportándose a Europa.
Pero, si pensamos en bebederos de aquella famosa bebida, no podemos olvidarnos de los piratas y bucaneros de la época. Los marineros, con carencias de comida y agua potable que se contaminaba rápidamente haciendo enfermar, descubrieron que añadiendo aquel ron al agua, se alargaba su conservación.
Actualmente
Hoy en día, este proceso de destilación de la caña ha mejorado ofreciendo desde rones jóvenes a rones envejecidos en distintos tipos de barricas. Un abanico casi infinito de posibilidades.

Y esta es LA PEQUEÑA HISTORIA DE LA CAÑA DE AZÚCAR nacida hace años, viajera incansable, endulzadora de nuestras vidas, conquistadora de nuestro paladar.
Escrito por: Vicente Fernández, Gestor Comercial de la División de Destilados









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